“Pero cuando todas las estrellas fueron desapareciendo poco a poco, y
todas las luces que cegaban la visión, se disolvieron en un pequeño apagón
interior, sin nada más que oscuridad, sin ningún cuerpo que divisar, en medio
de toda esa oscuridad, tal vez nuestra alma, deje paso a nuestras dudas, a
nuestros miedos, a nuestros secretos;
cuando nadie puede ver las lágrimas que desraman por nuestras mejillas,
cuando son los sentimientos y no la razón la que domina tu cuerpo, ira,
alegría, dolor, tristeza o simplemente ganas de gritar... ese instante en el
que eres capaz de volar, donde puedes sentir paz en medio de todo el
ruido...donde los recuerdos no atormentan y los sueños pueden hacerse realidad...
Es en ese momento, en donde podemos ser quienes somos de verdad...”
No hay comentarios:
Publicar un comentario