Una vez leí un relato a cerca de
criaturas fantásticas, pensé "que tonterías" "nunca podría existir una criatura
así". En el relato que leí se hablaba de vampiros, un tema muy frecuente hoy en
día, algo que gusta. A mí me es indiferente, hasta que topé con algo parecido. Se
describen a los vampiros, como seres atrayentes, su olor, su voz, su
personalidad casi increíble, algo sin límites. Piensas ¿cómo puede esconderse
una horrible criatura bajo esa fachada? Están preparados para el ataque,
diseñados… decían, la persona con la que
me topé tiene mucho de eso, una persona con aspecto delicado, casi angelical,
te atrae con su intriga y misterio, te atrapa con una sola mirada, creí ser
fuerte a eso pero no lo fui, acabe presa de su cínico juego, casi sin darme
cuenta, caí en su trampa mortal. A mi paso oí voces de mortales que
descubrieron su juego, más esa criatura me cegó, me hizo sorda a las palabras
ajenas a su boca, casi llamo a esto que sentía “amor”.
Esta persona, al igual que los vampiros, está diseñada para atrapar. Todo a su alrededor incita al deseo que va desprendiendo a su paso. Un día me desveló su verdadera identidad, la verdadera tras esa máscara, de persona inocente, se descubrió el monstruo que habitaba dentro de ese cuerpo. Sus encantos eran tan fuertes…que aún viéndome presa, aún sabiendo que el monstruo de su interior me iba a devorar, dejé que lo hiciera sin más. Aquel día lleno de confusión, no sé todavía muy bien lo que pasó, que aquella criatura cuando a punto de acabar conmigo estaba, cambio de parecer, se resignó, me dejó huir, al ver que yo no hacía nada por salvarme. La criatura se arrepintió, quiso poner fin a un juego que el mismo creó, decidió regalarme el último suspiro, una vez mostrado su lado salvaje y animal se fue, desveló la trampa antes de que cayera sin remedio, antes de acabar conmigo me dio el antídoto para abrir los ojos, y luchar contra él.
Así fue como empecé a creer que esas criaturas existen, aunque esta vez fui una presa que se libró de su cazador, esta experiencia me dio la fuerza para no ser más la presa, ni convertirme en cazador, me dio la fuerza para mantenerme al margen de los dos.
Esta persona, al igual que los vampiros, está diseñada para atrapar. Todo a su alrededor incita al deseo que va desprendiendo a su paso. Un día me desveló su verdadera identidad, la verdadera tras esa máscara, de persona inocente, se descubrió el monstruo que habitaba dentro de ese cuerpo. Sus encantos eran tan fuertes…que aún viéndome presa, aún sabiendo que el monstruo de su interior me iba a devorar, dejé que lo hiciera sin más. Aquel día lleno de confusión, no sé todavía muy bien lo que pasó, que aquella criatura cuando a punto de acabar conmigo estaba, cambio de parecer, se resignó, me dejó huir, al ver que yo no hacía nada por salvarme. La criatura se arrepintió, quiso poner fin a un juego que el mismo creó, decidió regalarme el último suspiro, una vez mostrado su lado salvaje y animal se fue, desveló la trampa antes de que cayera sin remedio, antes de acabar conmigo me dio el antídoto para abrir los ojos, y luchar contra él.
Así fue como empecé a creer que esas criaturas existen, aunque esta vez fui una presa que se libró de su cazador, esta experiencia me dio la fuerza para no ser más la presa, ni convertirme en cazador, me dio la fuerza para mantenerme al margen de los dos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario